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jueves, 17 de febrero de 2022

Felicidades campeón

Hoy ha sido un gran día para toda la familia,

estoy aquí abajo y veo como disfrutas;

Coco, junto a mamá, también,

porque no olvidamos todo lo que pasamos tantos meses

hasta que logramos que vinieras al mundo.

 

Hoy es un gran día, porque hace 11 años, nos programaron tu nacimiento

y nos dijeron que ibas a ser un niño con muchísima suerte,

y no se iban a equivocar, ya por aquel entonces venías pegando fuerte,

incluso dejaste a mamá varios meses KO en el sofá.

 

También sabes, como te contó mamá,

en un principio que ibais a ser dos

pero no siempre se tiene todo lo que se quiere;

y fue así como una matrona se subió a la tripa de mamá

cual furiosa luchadora de sumo y dijo que tenías que nacer sí o sí.

 

Pero tú jugabas bien ya tu jugada, y esquivo como tú solo,

te escondías en el último rincón detrás de todo,

porque se estaba muy bien con mamá.

 

Tuvieron que hacer lo imposible para hacerte venir,

y así naciste ya magullado, pero no por eso vencido,

aprendiste bien pronto lo que es recibir golpes,

y aún así no tuviste miedo a nacer a este mundo cruel

que se empeña en madurarnos a base de zarpazos.

 

Yo, cuando te vi la primera vez, y creo que mamá también,

no podíamos dar crédito a cómo, una cosa tan bonita, no quería nacer.

Tu primer suspiro, llanto, lágrima,

nos dio la primera señal de que estabas bien;

y como siempre ha sido y sigue siendo así

el llanto, la lágrima o el suspiro nos indica que estamos vivos

y que podemos reaccionar a los traspiés del día a día.

 

Nos quisiste mostrar, desde bien pequeño, cuánta afición por la pelota

y encima eres bueno, que digo muy bueno,

sabes regatear ante las zancadillas de la vida,

sabes subirte a la bicicleta cuando te intentan quitar el balón

y sabes mirar al compañero de al lado

para ofrecerle rematar una buena jugada.

 

¡Qué orgullosos estamos mamá, Maite y yo!

que se va a hacer aficionada al fútbol

y Ruth, de quién todavía hemos de descubrir sus dotes futbolísticas.

 

Tú dices que eres buen portero,

quisieras tener unos guantes buenos para seguir parando goles

y así que no gane el equipo contrario.

Yo te digo que vas a ser bueno porque bueno ya lo eres

en aquello que te propongas y aún con esfuerzo pelea y lucha lograrás vencer los obstáculos que vaya poniendo la vida.

Y si en algún momento caes por cualquier bache zancadilla o empujón

aquí abajo me tendrás siempre para ofrecerte la mano

y ayudarte a levantar la cabeza y empezar de nuevo

pero es que no dudo que desde ahí arriba tienes también un buen colchón

para que no sufras ningún daño

 

no puedo decir más que estoy muy orgulloso de ti

y que mamá está guiñando un ojo porque tú y solo tú sabes

de aquellos que te queremos nunca te vamos a dejar.

 

Sigue jugando al fútbol

sigue jugando en esta vida

y procurando que no te metan goles innecesarios

y aunque alguno no podremos evitar

siempre tendrás manos abrazos y besos a tu alrededor

para recordarte lo fuerte que eres

 

Ánimo y a ganar. Campeón.

@julianreligion


miércoles, 10 de junio de 2020

CuMPLeaÑoS.



El 8 del mes de Junio de hace cincuenta y dos años aterricé en este mundillo nuestro. Dicen que cuando tu fecha de nacimiento es capicúa la vida te sonríe, aún no sé si será cierto, 

continúo haciendo las averiguaciones pertinentes al respecto.

Hoy será un día diferente, al hilo de la situación en la vivimos los últimos meses.

Para mí es un día especial porque mis hijos están emocionados, intentando guardar el secreto del regalo que me han comprado junto a su padre. Llevan una semana de nervios, intentando evitar que la lengua les traicione. Hemos comprado una tarta y tomaremos sidra sin alcohol para celebrarlo.

Pienso en mi edad y en mi imagen, entonces, recuerdo las de mi madre y mi abuela a mi misma edad. Imágenes completamente distintas, en su época una mujer con cincuenta años era ya una persona mayor, por su ropa y por sus pensamientos. Hoy afortunadamente, podemos agradecer que esto haya cambiado y con esta edad, aún nos consideramos jóvenes y con muchas cosas inconclusas aún por hacer.

Desde muy temprano me están llegando felicitaciones, muchas gracias a todos por ellas y por recorrer conmigo este camino llamado vida.

Ya sabéis que los senderos a veces están llenos de piedras, unas grandes y otras más pequeñas. Que a veces las fuerzas nos fallan y cuando parece que ya no podremos continuar, vuelven a nosotros de nuevo. 

Muchas gracias de corazón por todas esas visitas que hacéis al blog, yo tan sólo pretendo distraeros un ratito de vuestras obligaciones. Y cada día me sorprendo más, ya son ciento cincuenta y dos mil visitas contabilizadas, algo impensable para mí. Aquí seguiré mientras las palabras me acompañen.

La obligación de tener que aprender de nuevo a leer y a escribir se ha convertido en una devoción. Espero seguir aprendiendo cada día más y poder llegar a escribir textos coherentes.

Muchas gracias de nuevo y un beso para todos.


                                                                       Paula CRuZ Gutiérrez.

miércoles, 9 de enero de 2019

Los Reyes Magos.



El 6 de enero se celebra en España el día de los Reyes Magos.


Tradicionalmente, la noche anterior los reyes con sus camellos visitan todas las casas del país entregando regalos a niños y mayores.

Para los niños es algo emocionante, primero escribiendo las cartas y después esperando a que les cumplan sus peticiones. y a los mayores nos basta con aguantar el tipo mientras los niños nos interrogan con su batalla de preguntas.

Para mí, es una fecha especial. Éste año se cumplen dos años desde que desperté del coma inducido.

Tras dos intervenciones quirúrgicas, una peritonitis y dos días en paro multiorgánico, comencé a reaccionar y el equipo médico procedió a retirarme la sedación.

Tal vez haya sido el mejor regalo de reyes que hayamos tenido mi familia y yo misma, aunque en ése momento no fuese consciente de ello. Un regalo envuelto en forma de  nueva vida, otra oportunidad para aprovechar y hacer las cosas mejor que la vez anterior. Comenzar a ser una persona consciente.

Por eso, cuando llega éste día, les pido salud para todas aquellas personas a las que quiero, que son muchas. Que nos protejan de todo aquello que no podamos superar, porque sin duda todos tendremos baches por el camino.

Hoy hemos puesto una vela y les he soplado mi deseo. Estoy segura de que me concederán éste pequeño deseo. Un millón de gracias por ello.


                                                                          Paula Cruz Gutiérrez.

jueves, 7 de junio de 2018

Un Camino Plagado de Amor.





Hoy hace cincuenta años, que vine al mundo. Para mis padres fue una gran desilusión, porque esperaban encarecidamente que su primogénito fuese un varón. Pero, aparecí yo.

La educación severa en casa, no era otra cosa, que un aliciente más para aumentar mi rebeldía. Eran frecuentes las broncas por no querer acatar sin más explicación el "porque yo lo digo".

La vida y yo hemos sido amigas, unas veces ella decidía llevarme por unos caminos y en otras ocasiones lo hacía yo. Unas veces se equivocaba ella y yo.

He estudiado lo que he querido, trabajado en museos maravillosos, he viajado a lugares preciosos, he conducido a 200 por hora, he saltado en paracaídas y otras mil cosas más. Pero sobre todo, he conocido gente maravillosa que me ha enseñado muchas cosas y me ha hecho feliz.

Y aquí continúo, una vez salvado el mayor escollo que pudo presentarse y del que no había camino de salida, salvo el camino que yo me inventé. Un camino duro, pero también repleto de risas, de abrazos y consuelos, de miles de frases de ánimo. Un camino plagado de amor.

El amor de gente conocida y desconocida que ha estado ahí apoyándome aún sin conocerme. Entre todos me habéis enviado la energía que tanto necesitaba. 

Una energía que traspasa las barreras del tiempo y del espacio.

Una energía que me anima a seguir adelante, porque si caigo se que alguien estará ahí para recogerme.


                                                                         Paula Cruz Gutiérrez.



¡¡¡Cincuenta Años!!!





Mañana cumplo 50 años, es una cifra para celebrar, pero realmente mi cumpleaños importante fue el año pasado. Los 49 supusieron conseguir un auténtico logro, estar viva. 

Siento que la vida me ha dado una nueva oportunidad, que quiero aprovechar al máximo. Los acontecimientos vividos me han hecho recapitular y ver la vida con otros ojos, creo que ahora mi mirada es mucho más clara. 

He vuelto a recuperar esa mirada interior que los últimos años había perdido y que tanta falta me hacía. He retomado mis estudios de Metafísica que tanto me gustaban y que tanta paz interior me aportaban. Intento aprender todos y cada uno de los días algo nuevo, que me aporte algo especial a mí y de paso a los demás.

Son muchos los retos que me quedan por cumplir, no soy persona que se conforme con poco, realmente nunca lo fui. Principalmente el intentar superar las grandes secuelas que me han quedado. Y aunque no es fácil conseguir cumplir los sueños, pero creo que lo importante es el camino que nos lleva hasta ellos. Si uno está dispuesto a aprender, es muy fácil conseguirlo, porque la vida todos los días nos pone pruebas grandes o pequeñas.  

La rutina es una palabra que no existe en mi vocabulario, hacer todos los días lo mismo o tener las mismas cortinas durante veinte años es algo que me aburre sobremanera. Me gustan los cambios, los viajes, las personas y los colores vivos.

Durante estos cincuenta años, he ido acumulando datos y más datos en mi cerebro. Han ido llegando con los estudios, las lecturas o con la vida misma. Mi marido se ríe e incluso me hace bromas cuando digo que tengo la cabeza repleta de datos inútiles, que de vez en cuando me salen a la luz y me sirven para algo. El resto del año están ahí apartados en un cubículo de mi cerebro sin ocupar demasiado espacio. Son como mi fondo de armario.

Otra cosa que me ha servido mucho para salir a flote, ha sido mi sentido del humor y mi tendencia a la ironía. Algo que he heredado  sin lugar a dudas, de mi abuelo materno. La enfermedad y los malos ratos no me han quitado las ganas de sonreír, más bien al contrario, porque ahora sonrío mucho más.

¿Y qué deciros más sobre mí?. 

Creo que a lo largo de éstos casi dos años, me habéis ido conociendo a través de mis palabras y mis pensamientos.

Tan sólo decir, que espero cumplir otros cincuenta años y como dicen las señoras mayores de la mancha, que vosotros los veáis.

Un beso para todos y muchas gracias por estar ahí.


                                                                          Paula Cruz Gutiérrez.