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domingo, 6 de marzo de 2022

Vamos al Musical SKATE HERO en la nueva Cubierta de Leganés

 

Invitación personal y extensiva a todos, por favor comparte, 

si tu no quieres ir, quizás alguien que no se había enterado, pueda asistir.

El próximo viernes, 11 de marzo, asistiré por la mañana con mis alumnos de tercero y cuarto de ESO al musical SKATE HERO, en la Cubierta de Leganés. Desde el Instituto donde trabajo será apenas 2 kilómetros. Pues bien. A este gran evento se acercarán más de 5.000 alumnos de distintos Institutos y Colegios de distintas provincias, no sólo de Madrid. 

Y nosotros como lo tenemos cerca no sabemos apreciarlo.

Pero lo que me gustaría es hacernos entender a todos, mayores o pequeños, 

cuántas veces se nos pasan de largo ciertas oportunidades por no valorar lo que realmente tenemos cerca, empezando por nosotros mismos.

Pues bien, además de la sesión escolar de la mañana, hay otra sesión familiar y abierta a todo el público por la tarde, a las 20:00h, que nos acercará en forma de musical, a la figura de “el héroe del monopatín”. Para los que no lo sepan, hace no muchos años en la ciudad de Londres trabajaba un joven de las Rozas y él solito se tuvo que enfrentar con lo que tenía más a mano, a unos fanáticos terroristas, para salvar la vida de una pareja que logró salir ilesa, pero él no.

Me gustaría recalcar, que la figura de un personaje así, no surge de la noche a la mañana, es fruto de toda una vida reflexiva, solidaria, preocupada por los demás… Eso será lo que nos tratarán de mostrar, de tal forma que nos sintamos casi dentro de su piel; en un momento donde la locura por las armas nos tiene que hacer pensar: dónde vamos y qué queremos.

Yo, además de acompañar a los alumnos de secundaria, me he querido sacar las entradas también para por la tarde, para ir con mis hijos a disfrutar esta experiencia musical, en tan señalada fecha.

Y desde aquí quisiera invitar a todos aquellos que me lean a acompañarnos esa tarde, y así compartir un buen momento entre amigos. Y si es el caso que no te apetece o no puedes asistir, sí te voy a pedir que compartas en tus redes, y en tus círculos más cercanos, dicha actividad, para que llegue allí donde otros no han podido. Y si fuera del interés de alguien asistir que sepa que allí nos veremos.

No hay que decir que sólo son 8€ si presentas el carnet de estudiante. Y 10 para el público en general. Por mi parte puedo ofrecer la posibilidad de encargarme en comprar las entradas (sin que tengas que comprarlo on-line, con su recargo) o incluso no esperar colas al llegar ahí. Y si es el caso que alguien tiene muchas ganas de asistir pero no puede permitírselo, pues podemos hablarlo. El caso es compartir entre amigos un buen rato, y yo creo que una experiencia que merece la pena.

He visto el precio de otros musicales que ahora mismo se están dando en distintos lugares de España y no bajan de entre 15 y 80 euros. Me parece incluso una ganga el poder disfrutar de esta experiencia que además es solidaria.

No dejemos que nadie se quede sin entrada.

@julianreligion – julianprofereli@gmail.com - 696884768

domingo, 6 de febrero de 2022

Aprender a perdonar

 -SE


Estoy en una etapa de mi vida que no me cuesta nada hablar de mi, 
hemos llegado a mitad del camino, como aquel que dice, 
y ya no hay mucho más que aprender podría decirme cualquiera; 
el tiempo de aprender ha pasado, yo ya fui a la escuela, 
y la vida ya me ha enseñado bastante.

Pero no dejo de sorprenderme a mí mismo con la ilusión de seguir aprendiendo, 
continuar variando el rumbo, porque el viento cambia 
o porque la corriente me obliga a replegar las velas.

Soy maestro, me gusta más que decir que soy profesor, aunque también, 
y en mi día a día la vida misma me sienta en el pupitre 
aquel de mi primera escuela 
para no dejar de aprender. 

Y no me gusta estar sentado, 
me gusta más aprender en pie, caminando 
como le pasa hoy a cualquier chicote, 
y sin embargo el empuje de la vida me vuelve a sentar, 
puesto que parece ser que para aprender 
hay que parar, sentarse, observar, abrir la mente y el corazón 
y dejarse empapar de la sabiduría de la vida, 
de la naturaleza misma y hasta de una enfermedad. 

El cuerpo es sabio y te dice cuando parar, 
y si no le haces caso pues te hace caer en la cuenta que vas a parar sí o sí.

Y, aunque parezca contradictorio, 
hasta de una enfermedad se puede aprender; 
aunque si soy sincero, me gustaría que no tuviera que ser así, 
y que nada ni nadie enfermaran. 

Tengo grandes maestros a mi alrededor 
que me ayudan a dar gracias, 
a pedir perdón, 
a perdonar 
y a decir miles de veces en el día: Te quiero.

Por mucho que te lo expliquen, 
y a todos nos ha pasado, 
cuando llega el momento nos sale nuestro no yo, 
que intenta disuadirnos de esta gran verdad. 
Somos uno y todos estamos unidos.

Recuerdo de mi etapa de formación en el seminario, 
en varias ocasiones vi, y en tantas otras utilicé, 
las diapositivas de EL POZO, 
donde la imagen era perfecta para explicarme. 

Todos somos como esos pozos con su brocal, 
y que al sentirnos vacíos intentamos llenar de múltiples cosas materiales, 
lo cual nos obliga a tener que llenarlo más y más, 
de infinidad de cosas, pero al mismo tiempo nos impide ser lo que un pozo tiene que ser.

Que algunos me diréis para qué sirve un pozo… 
pues hoy para bien poco, en nuestra urbanita cultura ; 
porque todos, o casi, tenemos un buen grifo en casa o varios, 
por donde tranquilamente sale el agua. 

Pero preguntádselo a los agricultores o a vuestros mayores: 
antiguamente tenían que ir desde bien pequeños 
a por agua al pozo para poder beber, cocinar o asearse. 

Y si el pozo estaba cegado, 
o había perdido la corriente de agua que lo alimentaba, 
pues eso que ya no servía y se caía a trozos. 

Pero si se mantenía limpio y sin tantos obstáculos, 
incluso a su alrededor podía verse un buen puñado de coloridas flores 
y una buena alfombra verde, sin necesidad del césped artificial que tan socorrido es. 

Claro está que todo eso necesitaba un descubrimiento, 
o aprendizaje como yo lo llamo, 
sentarse a observar para descubrir de dónde viene todo, 
cómo todos los pozos por debajo, están conectados 
y cómo el manantial no está tan lejos, 
allí en la montaña que se ve en el horizonte, 
aunque aquí todo sea llano, 
y pues bien desde allí surge el agua 
refrescante, purificadora que aclara y hacer fértil, nuestro baldío terreno.
Y alguno me dirá, si es que ha llegado hasta aquí, 
que para qué viene todo este cuento. 
Pues bien sólo eso, para dejar mi alma abierta 
de maestro y aprendiz, 
y compartir con vosotros lo que estos días aciagos, 
que me han hecho pararme, 
me ha hecho vislumbrar 
puesto que todavía me queda repasar la lección 
para interiorizar: 

Lo siento, perdón, gracias, te quiero.
@julianreligion

jueves, 2 de septiembre de 2021

aHoRa ToCa DeScAnSaR


Aquí sólo hay una forma de querer y es con todo el corazón.

Con un corazón lleno de alegría por los buenos momentos vividos juntos. Y rodearse de personas que te quieren es la mejor terapia para superar cualquier situación, máxime cuando esta se complica.

Sus hijos, su familia y sus amigos, han sido los que ha siempre han insuflado alegría en el corazón de Paula.

Pero es que ni aún así ha dejado de ir sembrando semillas de amistad en el corazón de aquellas personas que nos ha tocado conocer estos últimos días en el hospital. Todos querían acercarse a ella, para llevarse una sonrisa, aquella que siempre tenía en los labios y en la mirada. Desde el doctor mas sieso, hasta la enfermera mas seria, han podido llevarse un trocito de cielo, cuando se acercaban a su cama.

 Hoy me toca dejaros dos testimonios de dos de esas personas a las que Paula más ha querido, y seguirá queriendo y cuidando.

Uno es de su hermano Alfonso:

"Un placer quererte tanto. Te lo dije anoche, contigo se va un poco de mí.

Viviste tu vida, eras fuerte, decidida, valiente y cuando bajabas a los infiernos allí estábamos tu fuerza y nosotros, los cansinos, para levantar el vuelo.

Esas mano!!! Que privilegio daba verte hacer cualquier cosa. Esas ganas de vivir! Hasta el último momento viendo posibilidades para seguir pa adelante! Luchando por estar con tu familia un poquito más!

Aprenderé de tus lecciones de vida que me diste siempre, algunas veces que te las pedía y otras que me las merecía.

Dejas muchas huellas en infinidad de personas, ese carisma tuyo no se irá.

Se dice que uno no muere si te recuerdan, descansa que siempre estaremos juntos.

Cuando te juntes con papá dale un abrazo enorme de nuestra parte, y no discutáis!

Has luchado hasta el final y ahora toca descansar.

Hasta siempre!!!! (Alfonso)

Y el otro es un sencillo sueño que tuvo tu hijo Alex, que comparte con toda sencillez y sinceridad en medio de una comida con el primo Rafa: 

"Sabéis que anoche tuve un sueño, en el que venía mamá y me decía que estuviera tranquilo, que estaba bien; me dijo que sabía que Rafa y Sofía estaban sufriendo mucho, y que les dijera que no se preocuparan porque ella estaba bien, mejor que en el hospital; y yo así me quedé también tranquilo"

Pero eso no es todo, tuvimos un momento muy bonito, que tuve la suerte de disfrutar, con los cinco primos: Sofía, Ana, Rafa, Alex y Maite. Paula quería se le incinerase, como así hi
cimos; y luego que se esparcieran sus cenizas entre pinos, en el campo. 

Bueno pues nos fuimos los seis a los pinos y tuvimos un momento para decirle a Paula en un papelito todo lo que quisiéramos, y quien quiso lo leyó en voz alta; y como había que esparcir las cenizas, me ayudaron, cada uno con un puñado, nos dimos la vuelta, puesto que estábamos en círculo y a la de tres, dando un fuerte grito de TE QUEREMOS!, las tiramos a los cuatro vientos. 

Y justo entonces venía la tormenta para que estas cenizas, ahí donde cayeron pudieran calar en la tierra, bien con las lágrimas del cielo, así como con las lágrimas nuestras, que ya se nos caían a todos de emoción. Nos fundimos en un fuerte abrazo, y a seguir. Luego también tenemos otra parte de las cenizas en el cementerio, para poder ir a recordar también, junto al abuelo Jose Luis.

Y volviendo del pinar, Alex se volvió y le dijo a los primos que tenían que aprovechar ahora que todavía tienen mamá, para que no les sucediera como a él, que tenían que mimarlas, y decirles que las quieren y obedecerlas, para que luego no tuvieran que arrepentirse.

Todo esto en un día, lleno de emociones. Ya os iré contando más.

lunes, 21 de septiembre de 2020

VoLVeMoS a La CaRReTeRa.




Me había propuesto  no escribir sobre la enfermedad, porque me parecía que ya me estaba poniendo pesada, y en ningún momento he querido serlo. Mis textos iban destinados a mi autoayuda por un lado, y por otro, a animar a quien lo pudiera necesitar . 

Pero hoy estoy de vuelta, al igual que mi amigo el cáncer. Esta mañana me han comunicado por tercera vez que vuelvo a tener varias manchas sospechosas. Cambia el continente, pero no el contenido. 

¿Porqué? Pues nadie lo sabe. Lo que está claro es que tendré que seguir de por vida con la medicación, a la espera de que los repuntes que vayan apareciendo sean fáciles de controlar.

Nuestra vida es así, vamos subidos en una montaña rusa y tan pronto estamos arriba, como corremos cuesta abajo y sin frenos. Hemos de acostumbrarnos a que el vértigo sea nuestro compañero de camino.

Y os preguntareis cómo se mantiene la paz interior en este momento, y la verdad es que no sé qué decir. Pero lo cierto es que estoy tranquila, aunque tenga la sensación de caer al vacío. Espero tener abajo una red que me sujete.  No voy a mentir, a raros me pongo nerviosa, pero seguidamente vuelvo a tranquilizarme porque sé que preocuparse no sirve de nada.

No me queda otra que aceptar y confiar.

Aunque haya sido un verano atípico, para nosotros ha sido un buen verano, lo hemos disfrutado plenamente. Y volvíamos a la carga con pequeños planes. Ahora la enfermedad me obliga a volver a aplazarlos, aunque ellos sean los que mantienen a diario mi cabeza ocupada. 

Sigo estando en las mejores manos y sé, que mis médicos no me dejarán caer el precipicio. De nuevo buscan el tratamiento que me pueda ir mejor y que me ayude a ganar tiempo.

Vuelvo a la carretera esperando que el viaje me permita contemplar el paisaje. 


                                                                        Paula CRuZ Gutiérrez. 






jueves, 9 de julio de 2020

ToMaR DeCiSioNeS.




El valor de tomar una decisión consecuente contigo mismo. Sopesando los pros y los contras y viendo qué tiene más valor. 

En muchas ocasiones hemos de tomar decisiones difíciles, nuestro corazón dice una cosa, nuestra mente otra y si además consultamos con los más cercanos, obtendremos otras opiniones distintas. Difícil encrucijada. 

Pero si uno es sincero y se pregunta qué es lo que desea en realidad, obtendremos una respuesta clara, aunque no sea la más racional o la correcta a los ojos ajenos. 

El corazón y nuestro intelecto superior nunca mienten, otra cosa es que habitualmente les prestemos atención y les hagamos caso. 

Esta semana, me ha tocado a mí, tomar una de esas decisiones y lo he tenido claro. 

En este último año me he sometido a una químico muy fuerte, he superado una operación y una fuerte infección y seguido con los ciclos de mantenimiento. 

Pero últimamente mi cuerpo y mi mente me decían que pese a las recomendaciones médicas, debía parar y darle a mi organismo la posibilidad de comenzar a desintoxicarse y así lo he decidido. 

Acabo de salir de la consulta de mi oncólogo y ha aceptado mi proposición. Seguiré con mis revisiones pero por el momento no habrá más ciclos. 

Mientras escribo escuchando las cigarras de fondo, me doy cuenta del gran peso que me he quitado de encima. 

Estoy feliz por el comienzo de esta nueva etapa. 


                                  Paula CRuZ Gutiérrez. 

viernes, 3 de julio de 2020

CaDa MaÑaNa.


Cada mañana la vida nos ofrece un nuevo día para seguir aprendiendo a vivir.

Para aprender a conocernos mejor a nosotros mismos y a las personas que tenemos cerca, en casa o al otro lado del teléfono.

Para aprender  a sobrellevar los problemas de la mejor manera posible, de buen talante e intentando extraer lo bueno de la situación, porque las adversidades eso, oportunidades de aprender las lecciones que necesitamos y que de otra forma no aprenderíamos. Es más fácil vivir sin altercados, pero indudablemente, una vida plana, fácil, no nos prepara salvo para vivir como víctimas. No para sacar de nosotros lo mejor en cada momento. 

Y algunos si tuviésemos ese tipo de  vida anodina, nos aburriríamos sobremanera, porque a veces, no sé si los líos viene a mí porque los busco yo, o porque me buscan ellos. Pero lo cierto es que cuando salgo de uno, ya tengo otro llamando a la puerta.

Las casualidades no existen, pero sí las causalidades, por lo que cuando tengo un problema lo primero que me pregunto es el motivo de su llegada y cual es la lección que trae.

Darle demasiadas vueltas a las cosas, lo único que nos garantiza es un buen dolor de cabeza, porque muchas veces por mucho que pensemos y repensemos no alcanzamos a encontrar la solución adecuada.

Feliz resolución de problemas. 


                                                                      Paula CRuZ Gutiérrez.

jueves, 18 de junio de 2020

eSCRiBiR.

El acto de escribir siempre conlleva otro acto: el de concentración y de introspección interior. No siempre uno escribe lo que tenía pensado, porque hay veces en las que la pluma y la mente se confabulan y las palabras toman su propio camino. 

Expresar y trasladar al papel lo que uno desea en ocasiones se torna complicado, mientras que en otras las palabras brotan por doquier.

Anoche escuché en una serie como un doctor le decía a su paciente, que tenía mucha suerte porque le habían detectado un cáncer de estómago en fase inicial. En ese momento pensé con ironía y tristeza, que sí que es una fortuna que te digan que tienes cáncer. ¿Qué pedazo de insensato ha escrito ese guión? ¡Qué se lo diagnostiquen a él y después veremos si escribe lo mismo y no cambia la historia!

Hoy estoy de nuevo en el hospital, a primera hora he tenido el TAC de control, antes he pasado por oncología para que me pincharon el viper (la aguja para el contraste es mucho más gruesa). Después he acudido a la consulta de Neurología. Los cuatro tratamiento que me han prescrito para el dolor de cabeza no han funcionado y los efectos secundarios han sido devastadores, incluyendo fatiga, amnesia y ciática.

La doctora ha decidido infiltrarme anestesia en el cráneo, me ha pinchado doce veces. ¿Cuantas burradas debemos aguantar?

Intento hacer un cálculo a groso modo, de cuantos pinchazos llevo desde que la diversión del cáncer empezó y no soy capaz de calcularlos. ¿Tal vez doscientos? Se me hacen pocos. Y no siento todo lo que llevo, sino lo que aún me queda.

En la cafetería he coincidido con la doctora que me diagnóstico el tumor y aunque estaba muerta de sueño porque salía de guardia, hemos tenido una conversación muy animada. Según ella mi historia es igual de bonita como de dura. El cariño siempre nos suma a todos.

Ahora tengo el ciclo de quimio y extasiada de tanta diversión volveré a casa.

Y vuelta a empezar. Los enfermos oncológicos somos como un hámster dando vueltas en la rueda. Seguimos vivos aunque estemos muy mareados y a pesar de todo sin perder el humor.



                                  Paula CRuZ Gutierrez. 






miércoles, 10 de junio de 2020

CuMPLeaÑoS.



El 8 del mes de Junio de hace cincuenta y dos años aterricé en este mundillo nuestro. Dicen que cuando tu fecha de nacimiento es capicúa la vida te sonríe, aún no sé si será cierto, 

continúo haciendo las averiguaciones pertinentes al respecto.

Hoy será un día diferente, al hilo de la situación en la vivimos los últimos meses.

Para mí es un día especial porque mis hijos están emocionados, intentando guardar el secreto del regalo que me han comprado junto a su padre. Llevan una semana de nervios, intentando evitar que la lengua les traicione. Hemos comprado una tarta y tomaremos sidra sin alcohol para celebrarlo.

Pienso en mi edad y en mi imagen, entonces, recuerdo las de mi madre y mi abuela a mi misma edad. Imágenes completamente distintas, en su época una mujer con cincuenta años era ya una persona mayor, por su ropa y por sus pensamientos. Hoy afortunadamente, podemos agradecer que esto haya cambiado y con esta edad, aún nos consideramos jóvenes y con muchas cosas inconclusas aún por hacer.

Desde muy temprano me están llegando felicitaciones, muchas gracias a todos por ellas y por recorrer conmigo este camino llamado vida.

Ya sabéis que los senderos a veces están llenos de piedras, unas grandes y otras más pequeñas. Que a veces las fuerzas nos fallan y cuando parece que ya no podremos continuar, vuelven a nosotros de nuevo. 

Muchas gracias de corazón por todas esas visitas que hacéis al blog, yo tan sólo pretendo distraeros un ratito de vuestras obligaciones. Y cada día me sorprendo más, ya son ciento cincuenta y dos mil visitas contabilizadas, algo impensable para mí. Aquí seguiré mientras las palabras me acompañen.

La obligación de tener que aprender de nuevo a leer y a escribir se ha convertido en una devoción. Espero seguir aprendiendo cada día más y poder llegar a escribir textos coherentes.

Muchas gracias de nuevo y un beso para todos.


                                                                       Paula CRuZ Gutiérrez.

martes, 31 de marzo de 2020

La LLeGaDa De DaViD.


Este virus traicionero está haciendo que muchas personas fallezcan antes de tiempo, pero también vemos cómo gente querida va sanando.

Y dentro de tanta desolación la vida continúa, como su propio nombre indica, porque si no fuese así, no se llamaría vida. 

Hace una semana, vino al mundo un bebé precioso. Al que sus padres sabiamente, dicho sea de paso, han puesto por nombre David. 

El ha decidido venir antes de tiempo, como sabiendo que si llegaba más tarde, habría mayor caos en el hospital y ni a su mamá ni a él, les podrían atender como se merecían. 

Un bebé valiente, enfrentándose a su propio Goliat. un bebé que el día de mañana podrá contar a sus amigos que nació en plena pandemia mundial.

Un bebé que tan solo con su presencia ha conseguido derrotar al gigante. 

Porque nuestra existencia es así, está llena de momento tristes, pero también de otros maravillosos. Nuestra mejor opción, es aprender a nadar entre ellos y evitar que sus olas nos arrastren. 

Como la vida está llena de sabiduría, siempre nos da un poco de quietud. 


                                                                                                                                                                                      Paula CRuZ Gutiérrez. 

sábado, 11 de enero de 2020

ReCueRDoS De INFaNCia.




Mi memoria se compone de infinitos recuerdos. Una gran cantidad de ellos hilados con amor y delicadamente guardados, para que el tiempo no los desvanezca. Mientras que otros muchos  fueron olvidados de manera voluntaria, a sabiendas,  y guardados bajo siete candados no sea que osen aflorar a la superficie.

Cuando salgo al campo y veo los cardillos, inexorablemente vuelvo a mi infancia, a casa de mis abuelos maternos en El Pedernoso. Vuelvo a tener a mi lado a mi abuelo, cuchillo en mano, mientras caminamos por la linde del camino buscando los cardillos más tiernos. Largas caminatas de ida y vuelta a casa con un saco lleno, donde nos espera mi abuela, para con toda su experiencia pelarlos, mientras yo intento imitarla sin conseguir evitar pincharme con sus pinchos. Ella con paciencia infinita, me explica cómo hacerlo, siempre del centro hasta el exterior de la hoja.

El menú del día estaba claro: patatas con cardillos. 

Otros días íbamos a la laguna de La Navazuela a pescar lucios, al pinar de mi abuela a recoger  piñas, a buscar setas, a que las vacas nos lamieran las manos con aquellas lenguas que parecían lijas, incluso a disparar perdigones a un bote. 

Y los días que no salíamos, la abuela nos ocupaba regando sus geranios y en la cocina, haciendo magdalenas, galletas, caballitos de San Antón o tortillas de Jueves Lardero. Recuerdo ir a la vaquería con una garrafa de cinco litros a por leche para poder desayunar todos.

Alimentábamos a las gallinas y veíamos nacer y crecer a los conejos. Recuerdo un día en el que mi abuelo mató una gallina y salió descabezada por la puerta del patio a la calle. Todos los días eran una aventura.

Han pasado cuarenta y muchos años, pero ciertos recuerdos siguen tan vivos como antes. Creo que eso nos pasa a todos. Muchas veces recordamos lo que nos sucedió antaño mucho mejor que lo que nos ocurrió antes de ayer. 

Todos tenemos recuerdos que al revivirlos nos hacen felices. Es bueno hacerlo, porque nos iluminan el rostro y el corazón, además, nos ayudan a sobrellevar ciertos momentos que no son del todo agradables.


                                                                       Paula CRuZ Gutiérrez.




martes, 12 de noviembre de 2019

El Dinosaurio.

Una mañana del mes de abril, un enorme Diplodocus llamado cáncer vino a buscarme por segunda vez. 


Estaba yo despispada, entretenida en otros asuntos, por eso, cuando llegó para mi sorpresa, anunció su presencia con un fuerte golpe. Allí mismo todo tembló. 

Yo lo miré entonces con recelo, miedo y estupefacción. Pero él lejos de marcharse sabiéndose fuerte, volvió a golpearme, esta vez, más duro. Traía compañia no venía solo, si no con otros dinosaurio de menor tamaño. 

Siendo ya consciente de su presencia, intenté correr deprisa para evitar que me aplastaran sus fuertes patas, pero no funcionó. Traté sin conseguirlo también de esconderme bajo su enorme barriga, pero al final siempre conseguía golpearme con su duro cráneo. 

Así resistí un embiste detrás de otro, hasta que ya no pude más y decidí pararme. Me acurruqué sin energía ni fuerzas para continuar. Cuando el dinosaurio volvió de nuevo, me encontró muy quieta y aunque intentó moverme con otro golpe, no lo consiguió. 

Desorientado y confuso por mi comportamiento decidió marcharse. 

Así fué cómo conseguí librarme de él, con la esperanza de que con el tiempo y mucha calma, las fuerzas vuelvan a acompañarme de nuevo y no tenga que volver a enfrentarme a ningún dinosaurio más. 


                                  Paula CRuZ Gutiérrez. 


viernes, 25 de octubre de 2019

PRoXiMa PaRaDa.




A raíz de los resultados obtenidos en las últimas pruebas, mi tren tiene una nueva parada, lo que los médicos llaman Rescate Quirúrgico. Que no es otra cosa, que volver a pasar por el quirófano.

La metástasis ha desaparecido y de los diferentes tumores que había de distintos tamaños, que afectaban a varios órganos, tan sólo quedan dos pequeñas manchas que hay que eliminar. Como los ciclos de quimioterapia han sido fuertes y yo estoy bastante debilucha, la mejor opción para eliminarlos es la vía quirúrgica. Y de paso si se puede, arreglarme la gran hernia que me produjeron las intervenciones anteriores. 

Mentiría si dijera que me apetece volver a ponerme en manos de los cirujanos, máxime, después de la hecatombe anterior. Pero entiendo que es un paso que he de afrontar. Aunque físicamente no me encuentre en el mejor momento. Así pues, el próximo lunes 28 de octubre, tengo parada y fonda con pensión completa de nuevo en el quirófano y después en la UCI. 

Por mi propio bien y el de las personas que me rodean, intento tomármelo con humor. Cuando la cirujano me explicó que había que hacerlo lo antes posible, entraron en acción mis dotes brujiles, y supe que sería el 28. Ese día era el cumpleaños de mi padre. Así pues, cuando me llamó para informarme de la fecha elegida, no puede hacer otra cosa que sonreír.

Voy a preparar la maleta, echaré unos camisones, la bolsa de aseso y mi mejor versión, a ver si esta vez, todo sale según lo establecido.

Esta melodía me llena de energía y como dice su letra, todo saldrá bien y tarde o temprano, yo conseguiré mi sueño de vivir junto a la montaña.

Continuará...


                                                                       Paula CRuZ Gutiérrez.







viernes, 18 de octubre de 2019

SoRPReSaS Te Da La ViDa.






Ayer al despertar pensé que seria otro día como el anterior, que me dolería todo el cuerpo debido a un catarro que nadie sabe de dónde a venido, y que se debe a que mis defensas están muy bajas y cazan al vuelo todo aquello que no deben cazar.

Como otros muchos días, tenía cita en el hospital a si que allí me fui. Al ir buscando mi consulta por el pasillo, vi de reojo una figura vestida de negro, con la cabeza gacha, mirando ensimismado su ordenador. Dí un paso hacia delante para continuar mi camino, pero entonces me percaté de que el perfil y el flequillo de aquel sacerdote, me era muy conocido. Inmediatamente sonreí y pensé que no podía ser él. Retrocedí un paso y de broma le dije, --Buenos días padre, ¿cómo está usted? El cura en cuestión, se volvió hacia mí y con una amplia sonrisa me dio dos enormes besos.


El día que había amanecido anodino, se convirtió de éste modo en un día especial, lleno de luz y de color, al aparecer de manera improvisada uno de mis más antiguos amigos. Veinticinco años después sigue conservando un sentido del humor voraz, que no deja títere con cabeza, incluyendo a él mismo. Nunca he conocido a nadie que se ría tanto de su propia persona.

Pasamos la mañana juntos, entre broma y broma esperando que nos llamaran para pasar a nuestras respectivas consultas. Una vez terminadas nuestras tareas hospitalarias, nos fuimos agarrados del  brazo a tomar un café. Nos reímos muchísimo contándonos nuestras múltiples dolencias, me enseñó algunos de sus últimos dibujos y nos intercambiamos una receta de lentejas. Es imposible estar con él y permanecer serio o negativo, y a pesar de ocupar un alto cargo dentro de la Iglesia, sigue siendo tan sencillo y cercano como cuando nos conocimos comenzando los estudios.

Le conté que próximamente volverán a operarme, y me dijo me iban que me iban a dejar "divina de la muerte", mucho más de lo que la estaba.

Por eso, nunca deis por sentado, que el día de hoy no puede sorprenderos, porque probablemente os equivoquéis.

Felices y numerosas equivocaciones.


                                                                          Paula Cruz Gutiérrez.


jueves, 29 de agosto de 2019

aGoSTo.



Apurando los últimos días del mes de agosto voy haciendo repaso. Ha sido un mes muy complicado, por llamarlo de alguna manera.

La última sesión de quimio me causó estragos y me undió física y psicológicamente después. Aunque he de confesar que como el barco ya hacía aguas por varios frentes después de los ciclos anteriores, no resultó difícil undirlo. 

Llegué a la sesión agotada, llevaba casi una semana sin dormir y por lo tanto, sin descansar. En los ratos en los que conseguía conciliar el sueño, mi cerebro me torturaba producción unas fuertes y cruentas pesadillas, en las que bien me mataban a mí o era yo la que se encargaba de asesinar a medio país a machetazos.

La falta de descanso, la anemia, las defensas bajas, las llagas en la boca y la nariz, junto con el fuerte calor y unos enormes dolores de cabeza componentes el cóctel de mis días.

Esta nueva quimioterapia tiene otros efectos secundarios que se van acumulando ciclo tras ciclo, sin darle tiempo a mi médula a reponerse.

En contraposición a todo esto, se encuentra mi físico. A pesar de estar muy inchada y con mal color de cara, sigo conservando buen aspecto. Lo que implica los típicos comentarios de "yo te encuentro bien" junto con el "anímate". 

No se fien, porque aunque el chasis se mantenga en pie, el motor ya está "muy gripado".

Aunque me ha costado, comienzo a remontar. Encarando septiembre y con él las rutinas que tanto echo de menos. Volvemos a casa después del verano para continuar allí con el tratamiento, confiando en que mis defensas hallan conseguido subir y que el próximo ciclo del martes me sea más leve. 

Espero que vosotros también tengáis buena vuelta al cole. 





                                                                                                       Paula CRuz Gutiérrez.

jueves, 8 de agosto de 2019

Hay VeCeS.




Hay veces que los sueños se gastan de tanto usarlos.  Se parten en mil fragmentos que se lleva el viento para no recomponerse jamás. Sueños rotos que quedan huérfanos sin destino ni destinatario.

Hay veces, que es mejor parar, dejar de nadar en contra o a favor de la corriente y dejarse llevar. Aunque el agua nos lleve a aguas mucho más profundas y no sepamos nadar.

Hay veces, en las que uno es fuerte hasta que deja de serlo, el cansancio y el dolor, tan sólo dan pasado a las dudas, al silencio y al llanto. Admiro a esos enfermos que aceptan su destino y deciden no darse ningún tratamiento. Convirtiéndose de esta forma en los únicos dueños de su destino.

Hay veces en las que mis hijos me preguntan porqué no puedo estar sana como las otras mamás. Porqué siempre estoy enferma y cansada. Yo no sé que responderles, porque su mirada infantil no alcanza a comprender mi situación. Muchas veces me pregunto que si no soy capaz de cuidar de mí misma,  ¿cómo voy a cuidar de ellos? Se me antoja absurdo e injusto y me parece que les estoy robando parte de su infancia. Pero lo que sí está claro es que el cáncer nos afecta a todos.

Estos días hay veces, en las que he llegado a la conclusión de que no vale la pena tanto sacrificio,  para que el año que viene vuelva a aparecer otro tumor inesperado y todo comience de nuevo. 

A veces, es mejor admitir que si el cáncer ha vuelto es porque puede haber otro destino diferente al que nosotros nos empeñamos en imprimir. Y es importante no olvidarlo.



                                                                       Paula CRuZ Gutiérrez.

domingo, 4 de agosto de 2019

Y VoLVeR, VoLVeR a La QuiMio oTRa Vez...


Las vacaciones acabaron pronto, había que volver para recibir el siguiente ciclo de quimioterapia. Este verano se plantea así, ciclo cada quince días y entre uno y otro, los días que el cuerpo me lo permita ir haciendo alguna actividad.

El lunes fuimos al hospital como estaba programado, me hice una ecografía, subí a que me colocaran la aguja en el porta cath para la analítica y el ciclo y pasé a consulta. Una vez dentro, la doctora me dijo que tenía las defensas bajas y que no podía darme el ciclo, que debíamos esperar una semana a ver si me recuperada. Ya me habían avisado de que este nuevo fármaco de la quimio atacaba a la médula espinal, por eso había que administrar los ciclos cada cuatro semanas, no cada tres como es habitual. Como otro de los fármacos no podía esperar tanto tiempo para administrarse me lo tenían que dar cada dos. Así pues, tengo un ciclo corto cada dos semanas y otro largo cada cuatro. O lo que es lo mismo, tengo que acudir a quimio cada quince días.

Este corto espacio de tiempo entre un tratamiento y otro, impide a mi organismo recuperarse de los diferentes ciclos tan seguidos. Voy solapando efectos secundarios de unos y de otros sin solucionar librarme de ninguno. Intento consolarme pensando que el tumor va desapareciendo de nuevo y que tan sólo son unos meses, después empezaré de nuevo a recuperarme. Pero los días son largos y los dolores también, la medicación se va acumulando, mis órganos se quejan y yo también.

Habrá que resistir lo mejor que podamos hasta alcanzar la meta, pensando que ya llevamos medio camino recorrido.



                                                                       Paula CRuZ Gutiérrez.


domingo, 23 de junio de 2019

cArrEtErAs InfInItAs.




Son las seis de la madrugada de un martes cualquiera. El desorden en la cama es sólo comparable al desasosiego que acongoja a su morador. El problema no ha comenzado hoy, sino hace varios meses cuando recibió la fatídica noticia.

Pedro ha sufrido un fuerte descalabro que ha desbaratado sus planes. Su vida perfecta se ha esfumado, todo pende de un hilo. El que presumía de ordenado, habita ahora en el caos. 

Su vida tranquila y segura, ha sido sustituida por algo imperfecto y totalmente inseguro.

Se siente incapaz de hacer frente a esta concadenación de descalabros totalmente inoportunos.

Sentado en la silla de víctima, imagina tramas corruptas que sólo le afectan a él.  Llora, blasfema y se enrabieta un día tras otro, compadeciéndose de sí mismo y convenciéndose de que es la única víctima de aquella situación rocambolesca. No entiende lo ocurrido y no deja de preguntarse porqué le sucede todo aquello, quizás el karma tenga algún motivo oculto para vengarse de él. No caben contrariedades ni otras opiniones que no sea la suya propia, por eso, se rodea de gente que siempre le da la razón y escucha sus quejas continuadas.

Pero hoy ha coincidido con un amigo que le ha desmontado sus argumentos, algo que no le ha gustado. Por eso, lleva toda la noche dando vueltas en la cama, sin conciliar el sueño.

Su amigo le ha roto los esquemas al decirle que porqué no cambiaba su punto de vista sobre la situación. ¡Pues porque sencillamente, no hay otro!. ¡Con lo cómodo que se siente él interpretando su papel de víctima, siendo el protagonista de todas las miradas! 

No, aquella petición además de disparatada le parece absurda.

El que a ojos de sus allegados es una persona inteligente, independiente y seguro de sí mismo, su amigo le ha hecho ver que está demostrado ser todo lo contrario, un ser indeciso, infeliz y quejicoso.

¿Y si tal vez pudiera considerar la posibilidad de ponerse en marcha e intentar solucionar todo aquel embrollo? ¿No estaría complicándolo todo?

Justo unos minutos antes de que el sueño lo venciera, se le ocurrió la aún remota idea de que tal vez, sólo tal vez, la vida le estuviera mostrando una carretera secundaria por la que escapar. Una segunda oportunidad con un lienzo en blanco para de nuevo poderlo colorear.

El sueño le lleva por carreteras infinitas hasta ahora inescrutadas, pequeños seres oníricos de cuerpos extraños, le acompañan en este viaje, mientras le hablan en un idioma desconocido que sin embargo, entiende correctamente.

Y en medio de uno de esos caminos, se vuelve a ver cómo el hombre apuesto, inteligente y valiente que en realidad es y que hacía tiempo que había olvidado. Esto le aporta la fuerza necesaria para continuar.

Uno de esos seres de cabeza diminuta, le explica que cuando algo se acaba que tan solo es el final de una etapa y que todo termina porque nos espera algo mucho mejor que lo que teníamos hasta ahora. Que es aconsejable pasar página porque si no, nuestro sufrimiento y el de los demás, se alarga de manera innecesaria.

Que él era el único capaz de otorgarse la posibilidad de ser feliz, que los demás carecen de poder sobre nosotros si no nos dejamos influenciar. Esta idea, le proporciona un chute de positivismo y esperanza y decide que no merece la pena vivir en la prisión de las dudas, los rencores y del odio.

Que siempre hay que pensar y trabajar para que mañana sea mejor que hoy.

Y así, mientras sus nuevos amigos se despiden, él se despierta empoderado y decidido a salir cuanto antes de aquella situación.


                                                                       Paula CRuZ Gutiérrez.