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lunes, 5 de noviembre de 2018

¿Quién dijo que Afrodita no existe?



Me he inscrito en un curso de Creación Literaria en mi centro cultural.

Cada semana el profesor nos encarga un texto con un tema determinado. La semana pasada nos pidió que cogiéramos un Mito antiguo y lo trasladáramos al día de hoy.

Tras leer varios opté por reinterpretar el mito de Afrodita, la diosa griega del amor, la belleza y la sexualidad. 

Mientras unos intentamos buscarnos hacia dentro, otras personas viven únicamente de "cara a la galería".

Este es mi trabajo para clase. Espero que os guste.

                                         

Mi belleza es infinita. Es lo único que importa.

No sé muy bien quién estableció aquello de que al envejecer hemos de perder nuestra belleza exterior. ¿Tal vez fue la biología? Verdaderamente no me importa, lo que cuenta es que yo, a mi edad, aparento muchos años menos.

Perpetuar mi físico es mi único motivo en la vida. Sentirme bella, exultante, radiante a cualquier hora del día, da lo mismo si es por la mañana temprano o de madrugada.

Pero todo esto no se consigue fácilmente, he tenido que hacer muchos sacrificios para estar en éste lugar. Sacrificios diarios que he ido perpetuando a lo largo de los años, cada vez más intensos, a medida que la biología iba empeñándose en luchar contra mí. Y a pesar de todo, he conseguido mi meta, un camino que seguiré recorriendo pese a quien pese.

¡Cómo disfruto mirándome al espejo! ¡Cómo disfruto cuando me dicen: por ti no pasan los años! Esas palabras son miel para mis oídos.

Sé que la gente me tiene envidia. En especial otras mujeres, ellas atrapadas en sus matrimonios anodinos, piensan que soy un tanto “ligera” por ir siempre acompañada por apuestos hombres mucho más jóvenes que yo. ¡Qué se le va a hacer! Me divierto muchísimo, acudo a fiestas y ellos se muestran orgullosos colgados de mi brazo. Sí, ellos van acompañándome a mí, nunca yo a ellos. Esta es una de mis premisas cuando los contrato, incluso algunos me acompañan de manera gratuita, porque saben que les doy caché. Además, si me he sometido a un rejuvenecimiento vaginal, es para disfrutarlo. Al cuerno con las opiniones de otros.

Mañana acudiré de nuevo a la consulta del doctor para probar un tratamiento nuevo. Me han dicho que el resultado es espectacular. Tengo una pequeña arruga junto al ojo derecho que he de eliminar.
Médicos, gimnasio, ropa exclusiva, maquillajes, cualquier cosa es apropiada si me sirve para ocultar mi edad.

Mi opinión es que el mundo debería ser sólo para la gente bella, los desaliñados tendrían que caer fulminados y desaparecer del planeta.
El culto al cuerpo es mi única ocupación y cuando me vaya, me iré perfecta. En mi seguro de decesos he incluido un tratamiento de tanatoestética. Perfecta. Estaré perfecta.


                                                                                                                                                                                    Paula Cruz Gutiérrez.

sábado, 26 de mayo de 2018

Llora, Ríe.



Suena el teléfono y veo un número desconocido.

Al descolgar me saluda una voz de mujer, le ha dado mi número telefónico la hermana de una amiga mía. Me dice que se lo dió hace tiempo, pero que hasta hoy pensaba que no necesitaba llamarme.

Me cuenta que está pasando por un cáncer de mama, que hasta ayer que fue la última sesión de quimioterapia creía encontrarse bien. Pero que ayer después de que terminara el ciclo cayó y hoy lleva todo el día llorando. Yo la escucho en silencio mientras me cuenta cómo se encuentra entre sollozos. Intento tranquilizarla, diciéndole que llore todo lo que necesite, que la escucho y que es necesario llorar. 

Cuando se tranquiliza un poco, me dice que hasta ahora creía poder con todo, con la enfermedad, con la casa, con el trabajo, con todo. Pero que acaba de darse cuenta de que no es así. Con hacerse la fuerte lo único que ha conseguido es que los demás hagan como si no ocurriera nada. Cuando que ocurre y mucho.

Hablo con ella tranquila y le digo que no sólo es necesario caer, sino que tiene que darse permiso para hacerlo porque es parte del proceso. Ha de vivir su propio duelo a su manera.

Seguimos hablando un largo rato, le cuento algunas cosas más y ella me cuenta otras. Decide tomar algunas decisiones para aplicar en su día a día, como dejarse de hacer la fuerte para que su marido vea que está enferma y necesita su ayuda.

Al decirme que es argentina me viene a la mente mi amiga Lili y le cuento la "casualidad" de que el mismo día en que ella murió, a mi misma edad y por el mismo tipo de tumor, a mí me dan el alta. Ella es mi gran ángel.

Al final la conversación que comenzó con llanto acaba con risas. Nos despedimos con una sonrisa y un buen sabor de boca. 

Gracias por permitirme entrar y darme el enorme placer de ayudar.


                                                                         Paula Cruz Gutiérrez.

martes, 20 de marzo de 2018

Libre Como el Viento.




TODOS LOS SERES HUMANOS NACEMOS LIBRES.

Esta es una ley que todos deberíamos recordar.

Unos seremos hombres o mujeres, unos tendremos más educación que otros, más estudios o más dinero. Unos habremos recorrido más mundo y otros menos, unos tendremos la mentalidad más dispuesta para aprender cosas nuevas, otros serán mucho más reacios. Pero lo importante es que todos somos iguales.

Nadie nunca debería creer que tiene el derecho de someter a los demás, de decirle a otra persona lo que tiene que hacer o de prohibirle ver a las personas que desee ver.

Pero desgraciadamente hay personas que a veces confunden el amor con la posesión, los celos con amar o la posición económica con ser superiores a otros.

Cuando alguien tiene el propósito de doblegarte, de dejarte aun lado aislándote de los demás, de prohibirte hacer las cosas que te gustan o simplemente de impedirte desarrollarte como ser humano, lo mejor es que te alejes.

Con los años he aprendido que para que haya un maltratador, es imprescindible que haya una persona que se deje maltratar. Es primordial que cuando veamos que alguien nos quiere manipular nos neguemos a aceptarlo. Siempre nos lo pintarán muy bien, nos dirán que nos quieren y que no pueden vivir sin nosotros, pero éso es cualquier cosa menos amor. 

Cuando alguien te insulta o te dice que no sirves para nada por el hecho de ser mujer, simplemente está reflejando su yo interno. Si esa persona se siente inferior, para sentirse mejor, intentará por todos los medios atacar a otra persona para así sentirse más fuerte. Cuando en realidad, lo único que refleja es su propia cobardía a enfrentarse a la situación o a otra persona, que tal vez a él le esté haciendo lo mismo.

Si alguien en un momento dado, empieza a sentirse atacado, que no lo deje pasar. El tiempo no cura nada, al contrario, lo empeora todo. Y aunque al principio todo comience despacio, con el tiempo se agrava. Al final, te ves encerrado en una espiral de la que no puedes salir, sólo porque el primer día no supiste decir basta. No te dejes chantajear, que el miedo no te impida tener la vida que desees. En tu interior escondida está toda esa fuerza que necesitas para escapar, sólo necesitas encontrarla y volar.

Por ello, es importante proteger a las víctimas, pero es aún más importante mentalizarnos de que todos somos iguales. Que hay límites en la libertad de las personas en los que nadie tiene derecho a pasar. 

Y si la persona que tienes a tu lado no te gusta como es, en vez de querer cambiarla intenta comprenderla y déjala marchar. 

Que el miedo no gobierne tu vida porque nadie es el propietario de nadie.

El amor es simplemente, LIBERTAD.

                                                            
                                                                         Paula Cruz Gutierrez.