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jueves, 14 de febrero de 2019

TaN SoLo aCoMPáÑaMe.


Acompáñame en silencio, dame la mano, lloremos juntos o riámonos si es necesario. Cuéntame cuentos, historias que me lleven lejos.

Dame un beso, acaríciame el alma con un abrazo. Unicamente necesito sentir tu apoyo. 

Espera a que yo hable y si no me apetece contarte nada, respeta mi silencio. Cuando esté preparado lo haré y te contaré historia de risa y de miedo.

Tal vez no me apetezca verte, todos necesitamos tiempo para aceptar nuestra situación, si es así respeta mi decisión. Recuérdame siempre como era, medio loco o medio cuerdo.

Y cuando nos veamos, evita decirme que sea fuerte, que tenga ánimo, que he de luchar o que voy a tener suerte. Estas palabras me hieren profundamente. Nadie mejor que yo sabe lo que tengo que hacer, otra cosa es que pueda o sepa hacerlo. 

Aunque lo intentes nunca sabrás cuál es mi situación, qué siente mi cuerpo, cuáles son mis miedos, ni qué atormenta mi corazón. Para saberlo has de estar en mi lugar. No me digas que te imaginas cuanto sufro.

Piensa antes de hablar lo que vas a contarme, no parlotees tan sólo por romper el silencio. A veces, el silencio dice mucho más que las palabras.



                                                                                                               Paula Cruz Gutiérrez.

martes, 23 de octubre de 2018

VueSTRo MáSTiL.

No dejas de emocionarme. Hablas del mástil que te sujetaba. ¿Has pensado en la gente a la que tú apuntalabas, aún en los peores momentos de la enfermedad?. A mí la primera...
                                                   Conchi. (Mi ángel de la UCI).



Es cierto que ese mástil mio, estaba sujeto por muchas personas que con su ánimo me ayudaban. Pero no es menos cierto, que ese mismo mástil también era suyo porque les servia de apoyo personal. 

Esas enseñanzas que la enfermedad me iba transmitiendo día a día, yo las iba plasmando en mis textos. Mis palabras han viajado por todo el mundo y a cambio, he ido recibiendo mensajes de apoyo y agradecimiento.

Lo que cada uno haya ido aprendiendo o no a lo largo de éstos dos años, tan solo lo sabéis vosotros. Yo me he limitado a transmitir lo que mi cuerpo sentía y mi mente pensaba.

Me hace muy feliz que todo lo acontecido nos haya servido para replantearnos nuestras creencias y así hacernos crecer como personas. Para saber que somos algo más que nuestros pensamientos, que podemos llegar a conseguir todo aquello que nos propongamos si somos positivos, que si lo deseamos, podemos ser felices aún en los peores momentos. Recuerdo los días de la enfermedad como los más felices en los últimos años, aunque tuviera que lidiar con un cáncer terminal y el dolor me derrotara muchos de los días.

Gracias por estar ahí, por acompañarme en éste tortuoso camino por el que la vida me ha enviado. 

                                                                        
                                                                         Paula Cruz Gutiérrez.


sábado, 22 de septiembre de 2018

VoLVeRaS HD

Volverás no es otra cosa que un canto a la vida, una invitación a ser felices, a sonreír, a luchar por cumplir nuestros sueños a pesar de la enfermedad.

Sólo tengo que decir GRACIAS a Miguel a Lourdes, a toda la banda. 

A continuación os dejo la descripción del vídeo que ha publicado en su página, que pone los pelos de punta.

Espero sencillamente que disfrutéis.



La Taberna del Culpable presenta su nuevo single: "Volverás". Después de algún tiempo renovando músicos y sonido, presentan su nuevo trabajo con videoclip incluido.

Una historia inspirada en el blog de Paula Cruz.

Es un intento del autor por ponerse en la piel de un familiar, de la pareja de una persona en esa situación. ¿Qué decir? ¿Cómo actuar? Dando todo.

Intenta ser un grito de ánimo, de amor, para todas aquellas personas que se ven obligados a enfrentarse a un cáncer.

Pero también pretende ser una reflexión. ¿Es necesario esperar a un diagnóstico para mirar a los ojos a tus personas queridas para decirles lo que sientes, lo importantes que son para ti?

viernes, 7 de septiembre de 2018

La TaBeRNa TuVo La CuLPa.


                            La imagen puede contener: 2 personas, personas en el escenario y texto

Los japoneses tienen una costumbre muy bonita. Cuando un objeto se rompe y lo reconstruyen, decoran las grietas con oro. De ésta manera se ve claramente cuales son las roturas y el oro le da un valor añadido a la pieza. 

Saben que nadie pasa por el mundo sin romperse.

Las grietas son parte de nuestra historia viven con nosotros. Nos hacen que seamos mejores personas y más fuertes. Nos obligan a reconstruirnos y convirtiéndonos en algo nuevo.

Esas grietas doradas a veces, se convierten en bellos momentos en los que la realidad supera la ficción. Sin darnos cuenta, la vida nos depara sorpresas que nos inundan el corazón.

El cáncer me ha traído personas nuevas, cosas positivas y muchas sorpresas.

Una de esas sorpresas ha llegado en forma de canción. Una canción preciosa que Miguel Mayorga compuso inspirándose en los textos de mi blog titulada "Volverás". Con una música pegadiza, un texto que te llega al corazón y el excelente trabajo de los músicos que componen La Taberna del Culpable, conseguirán que el tema sea todo un éxito.

Pero no se han limitado a componer y a tocar, sino que me han invitado al estudio de grabación, donde han grabado el tema y también me han invitado a participar en la grabación del vídeo clip, junto con mi marido y otros amigos.

Con ello, me he acercado a un Miguel que conocía de toda la vida pero con el que no había tenido una relación estrecha. Y he conocido a Lourdes, con su inmensa sonrisa es todo sencillez, belleza y amor.

Aunque cada vez que escucho la canción acabe llorando de emoción y de agradecimiento, me es imposible agradeceros todo lo que estáis haciendo conmigo y por mí.

Porque aunque yo haya sido la excusa para componer la canción, el mérito es sólo vuestro.

Os quiero chicos.
                                                                                                                                                                                         Paula Cruz Gutiérrez.

lunes, 11 de junio de 2018

Y Pensar Y Pensar.




Cuando el ser humano tiene algo entre manos, ya sean quehaceres o un problema, tiende a pensar demasiado en ello. Suele darle mil y una vueltas a la cabeza intentando encontrar la mejor solución

En muchas ocasiones, ese tanto pensar, nos lleva a un estado emocional complicado, lleno de nervios, de pensamientos negativos, de falta de sueño y desembocamos en un callejón sin salida, del que nos cuesta salir más que del propio problema.

Por ello, es importante intentar distanciarnos todo lo que podamos de la situación, para poder verla desde otra perspectiva más clara.

En algunas ocasiones, la solución la tenemos frente a nosotros, pero no la vemos porque no nos detenemos a mirar. Cuando digo "mirar" me refiero a ver dentro de nosotros. A dejarnos llevar y sentir lo que realmente queremos y que nuestro interior muchas veces nos grita, pero en pocas ocasiones le hacemos caso. Nos han enseñado a ser racionales, alegando que ser sentimentales era cosa de débiles. 

Pero no es síntoma de debilidad, sino de fortaleza, el aceptar que cuando tenemos "algo" serio que resolver y no sabemos o no encontramos la solución, lo más adecuado es aceptarlo y dejar que se resuelva solo. Muchas veces, al soltar "el problema", en el momento más inesperado nos llega esa solución tan esperada.

Y sé que muchos estaréis pensando ¿cómo voy a hacer eso? ¿cómo me olvido de este problema que me quita el sueño?.

No es cuestión de olvidar, sino de dejarlo apartado durante un período prudente de tiempo, confiando que el universo nos enviará la respuesta. Respuesta que a veces llega a través de un sueño o de "algo" que oímos y que nos hace reflexionar.


                                                                         Paula Cruz Gutiérrez.



jueves, 31 de mayo de 2018

VoLVeRaS.


La aventura de la escritura me ha llevado por caminos que nunca imaginé.

Son muchos los mensajes que he recibido desde todo el mundo dándome ánimos o pidiéndome consejo. Yo gustosa siempre he intentado ayudar.

Pero tal vez, hay una cosa que me ha llegado un poquito más al corazón.

En un auditorio repleto dónde se celebraba una gala benéfica a beneficio de nuestra asociación, Miguel Mayorga salió al escenario a cantar una canción que había compuesto. Con una letra sencilla pero profunda, me hizo llorar desde la primera a la última estrofa. No por mí, sino por mi marido y mis hijos tan pequeños, pensado que hubiera sido de ellos si yo hubiese muerto hace año y medio. 

Pero el llanto aumentó cuando Miguel confesó que había compuesto la canción inspirándose en los textos de mi blog. Allí, rodeada por quinientas personas el mundo dejó de existir.

Miguel ha sido uno de los seleccionados en el concurso nacional de cantautores que se celebrará el próximo sábado día dos de junio en Tarrasa. Defenderá su candidatura con "VOLVERÁS" la canción que tanto me ha llenado el corazón.

Hace muchos años fuimos vecinos en Madrid y nos veíamos al coger el metro. Después de muchas vueltas, la vida nos vuelve a unir.

Muchas suerte Maestro.


                                   Paula Cruz Gutiérrez.


lunes, 15 de enero de 2018

Buscar el Equilibrio.


Caminan los días de forma extraña después del último ciclo.

Se mueven de una manera intranquila, tengo la extraña sensación de que mi estómago ha sido ocupado por una familia de grillos que no paran de moverse y que me producen malestar y nerviosismo a la vez.

Un malestar constante que me acecha nada más levantarme y me acompaña todo el día sin yo poder poner remedio.

El estómago me bulle y el catéter no para de molestarme, me duele encima y debajo, extendiéndose hacia el brazo. Cierto que no es un dolor fuerte, pero sí constante y cansino. Intento no utilizar el brazo derecho, pero como soy diestra me cuesta hacer las cosas con la mano izquierda.

Este medicamento me reseca mucho las cuerdas vocales, por lo que después del ciclo me paso una semana con catarro a afónica. Esta vez parece que me dura más de lo habitual, siete días después aún me duele la garganta al tragar.

La vida se nos compone de momentos buenos y otros regulares, lo importante es encontrar el equilibrio. 

Ese equilibrio sutil que nos impida caer.



                                                                         Paula Cruz Gutiérrez.





sábado, 13 de enero de 2018

el BLoG.




Ya sabéis que comencé con la escritura como terapia, para ir soltando todo aquello que de un modo o de otro me atormentaba con ésta enfermedad. Ya hace más de un año que comencé ésta aventura y aunque ahora escribo con menos frecuencia que antes, sigue siendo para mí, una prioridad. 

Aún así, desde el primer momento me ha sorprendido gratamente vuestra respuesta, porque no pensé que mis desvaríos pudieran interesar y ayudar a tantas personas.

Cuando veo que he tenido visitas desde la India, Rusia, Corea o Hong Kong, me parece mentira. Entiendo que me lean personas de Europa o América Latina, porque al fin y al cabo tenemos un idioma en común o una cultura más o menos cercana. Pero cuando hay personas que me leen desde culturas tan diferentes a la nuestra no deja de parecerme curioso y confieso que me hace sonreír.

Es otro motivo más para estar contenta, para dar gracias por todas las cosas buenas que me han ocurrido éste último año y que paradogicamente han venido a causa del cáncer.

Una enfermedad que aunque en un principio parece una maldición, después puede llegar a convertirse en un aliado más de vida. 

Mi querida amiga Isabel, dice que éste ha sido uno de sus mejores años, que ha hecho muchas cosas que trabajando no hubiese podido hacer y que ha estado rodeada en todo momento de gente que la ha querido y la ha mimado. Suscribo sus palabras.

La gente que siempre ha estado cerca ha continuado estándolo y además, he podido constatar que hay otro gran número de personas que me aprecian y me animan. Mil gracias a todos.

                                           
                                                                                                              Paula Cruz Gutiérrez.

martes, 8 de agosto de 2017

rELLENANDO lA pLAYA



Mi estancia en la UCI dejó mi playa vacía y sin arena. Mi cuerpo quedó varado con grandes dificultades motoras. Aunque han pasado ya seis meses desde mi salida del hospital, continúo con ellas. 

Además de que perdí toda la masa muscular por estar tanto tiempo inmovilizada, se han ido sumando los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos, que no han favorecido mucho mi recuperación. 

A día de hoy sigo sin tener demasiada fuerza en piernas, brazos y manos, camino con dificultad y me canso rápidamente. 

Me cuesta mucho trabajo sentarme y levantarme y si por casualidad me pongo de rodillas, no puedo levantarme sin ayuda. Esta flojedad en las piernas también me impide conducir.

En las manos además de la fuerza, perdí toda la precisión, algo fundamental para realizar mi trabajo. He tenido que aprender a comer de nuevo, primero con una cucharita de postre y después con una cuchara sopera. Me costaba mucho trabajo utilizar el tenedor y el cuchillo, que aún no manejo bien. No puedo cortar nada que sea un poco duro, como la corteza de melón y tampoco puedo pelar la fruta o una patata, porque me resulta imposible asir el cuchillo y hacer fuerza al mismo tiempo para cortar.

Frente a este panorama tan alentador yo no me doy por vencida. Cada día intento ir rellenando algún hueco, unos días con piedrecitas y otros con arena. 

Por eso, aunque no puedo subir ni bajar las escaleras intento evitar subir por el ascensor si voy a un primer piso.

Con las manos ocurre lo mismo, intento hacer todo aquello que veo que puede ayudarme. Se me olvidó escribir y estoy volviendo a aprender, aunque aún lo hago mal, y con el ordenador intento teclear bien aunque me falte fuerza en los dedos para pulsar las teclas. La escritura para mi se ha convertido tanto en una terapia física como psicológica. 

He comenzado a hacer pequeñas cosas con fieltro, objetos como diadémas (para adornar mi cabeza sin pelo) o ratoncillos para que mis hijos metan los dientes cuando venga el Ratoncito Pérez.

Son trabajos sencillos que no necesitan gran precisión ni puntadas finas. Pero que me sirven para ir recuperando poco a poco las manos, porque veo muy difícil volver a recuperar todo lo que he perdido a medio plazo. 

A la espera de que mi recuperación llegue algún día, yo voy poniendo mis granitos de arena, a ver si consigo rellenar la playa entera.


                                                                       Paula Cruz Gutiérrez.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Los Amigos Son...




Los Amigos habitan en el rincón del corazón donde viven los Sueños y las Sonrisas Sinceras, los Apoyos Mutuos y el Amor Desinteresado. Donde los rencores no existen y los apoyos son incondicionales. Ese lugar llamado Amistad que sobrevive con el paso del tiempo, que forma un fuerte vínculo que nos une con un hilo invisible, pero duro como el acero. 

Los Amigos son aquellas extensiones nuestras que comparten nuestros gustos y nuestra manera de pensar. No nos juzgan ni buicotean nuestros planes. Siempre se alegran de nuestros triunfos y nos apoyan cuando las cosas no nos salen bien. Nuestros caminos van unidos, siendo caminos de doble sentido porque unas veces nos toda dar y otras recibir. Ese es el trato implícito que tiene la amistad sincera.

Los Amigos, son aquellas personas de las que te acuerdas, cuando escuchas una canción o lees unas palabras, entonces te vienen a la memoria y sonríes. Sonríes porque la mente te trae algún recuerdo común y con él, el corazón se te ilumina.
                                                                                                                                                                    Cada uno de ellos ocupa un hueco importante en nuestra vida, porque en nuestro corazón caben todos. Da igual si nos vemos a menudo o si pasan mil años sin vernos, nuestra amistad se mantiene fiel como el primer día. Incluso aquellos que volaron y ya no podemos ver siguen teniendo su lugar en nuestro recuerdo.

Gracias a ellos, crecemos como personas. Juntos hablamos, reímos o lloramos según lo necesitemos, unidos como juncos mecidos por el viento.

Y como juncos seguiremos a delante, meciéndonos según quién nos necesite en cada momento.



                                                                         Paula Cruz Gutiérrez.




martes, 4 de julio de 2017

Gracias por las 70.075 visitas.


             
             70.075 visitas.

Nunca imaginé que mi modesto blog pudiera tener tal número de visitas.

70.000 millones de gracias.




                                              Paula Cruz Gutiérrez.

domingo, 21 de mayo de 2017

MI CENTINELA.



Hace  tiempo  que  vivo con un centinela que vigila todos mis movimientos. Un centinela privado al que yo trato de ignorar. Permanece callado, cual soldado, esperando siempre el momento más oportuno para actuar.

Si por él fuera gobernaría mi vida, pero sabe que yo no estoy dispuesta a ello. Por lo tanto, actúa en contadas ocasiones, cuando bajo la guardia o a través de los comentarios negativos de otras personas. Entonces me atosiga, susurándome palabras de desaliento. 

Es persistente y no se rinde con facilidad. Viene despacio y me habla con su voz pausada en ese momento, yo intento no escucharle. Si lo hiciera, creo que mi vida se convertiría en un infierno, porque se apoderaría de mis pensamientos, de mis días y de mis noches. 

Entonces desaparecerían todos mis sueños, aquellos por los que trabajo todos los días, desde que me levanto hasta que me acuesto.

Mi intención es la de vivir libre, sin ataduras ni complejos. Vivir la vida con lo bueno y lo malo, con mis dudas y mis indecisiones. 

Tengo claro que uno nunca puede ser feliz si vive con temor. 

Ceder al MIEDO es perder el control. Por eso, cuando se asoma, rápidamente lo alejo, pensando que todo está perfecto.

Intentad que nunca se apodere de vosotros. 



                                                                                         Paula Cruz Gutiérrez.

martes, 2 de mayo de 2017

Ventanitas al Cielo.


Me parece comprensible que haya enfermos a los que no les guste contar sus días buenos y sus días malos. Cada uno vive la enfermedad cómo cree mejor.

Para mí, es una buena terapia compartir mis reflexiones. Contar lo bueno y lo malo de mi enfermedad me ayuda a llevarla con mayor tranquilidad. La escritura es mi desahogo personal.


Más allá de las letras amontonadas de mis textos, hay un trabajo ingente por salir adelante, por superar la enfermedad, hay una terapia que afortunadamente me sirve a mí y a mucha gente más.

Hay ilusión, por transmitir mis sentimientos, pero también los de otras personas que no saben muy bien cómo hacerlo.

Hay un ejercicio de solidaridad con los demás, de ofrecerles mi ayuda de forma desinteresada, para que puedan curarse o afrontar sus problemas cotidianos viéndolos desde otra perspectiva.

Hay esperanza y convicción en que el futuro tan sólo me traerá cosas buenas, porque el presente ya lo está haciendo. Y lo hace cada día con la gente que conozco y la que no conozco, con sus comentarios y sus agradecimientos. Un ejercicio de humildad, porque muchas veces recibo mucho más ánimo del que doy. Unicamente intento contar todo aquello que me está sucediendo. Y que sólo nosotros sabemos porque ésta enfermedad se vive en soledad. Son tantas las cosas y tan fuertes las que nos ocurren al mismo tiempo, que no sabemos bien cómo gestionarlas o cómo hacerlas un poco más llevaderas.

Con mis palabras tan sólo pretendo crear pequeñas ventanitas abiertas al cielo, por las que poder coger aire cuando éste nos falta, cuando vemos que no tenemos fuerzas para respirar, ni para seguir viviendo. No es mucho lo que ofrezco, pero a veces, tan sólo con ver respirar al compañero uno se anima a hacerlo.

Hay tantas cosas detrás que merece la pena seguir contando. Porque el cáncer es una enfermedad, no un delito y que me den quimio no es ninguna vergüenza. 
 
                               
Mucho me temo, que pese a todo, seguiré escribiendo. El mundo es libre y nosotros somos muchos.

Recordad que os quiero.



                                                                    Paula Cruz Gutiérrez.









sábado, 11 de marzo de 2017

Presentación.



Mi nombre es Paula Cruz Gutiérrez. Nací en Mota del Cuervo, un pueblo de la provincia de Cuenca, en plena Mancha.
Primavera adelantada

Siempre me ha interesado el mundo del arte, la música, la lectura y viajar.

Estudié Conservación y Restauración de Documento Gráfico así como Encuadernación Artesanal y trabajo desde el estudio que tengo en casa.    

Desde el mes de Julio del 2016 convivo con un cáncer de ovarios en estadio 4. Con la enfermedad y todo su proceso he aprendido muchas cosas, intentando en todo momento quedarme con lo bueno de la situación.

Estos cinco años han sido muy difíciles tanto para mí, como para todas las personas que me rodean. El tumor es persistente y ha vuelto en tres ocasiones.

Durante mi convalecencia he retomado la afición por escribir, como una especie de terapia personal. En los textos plasmo mis sentimientos y cómo voy afrontando la enfermedad, en aras de conseguir mi curación.

También escribo con la esperanza de que mis aprendizajes puedan ayudar u orientar a otras personas que estén pasando por un proceso parecido.

Comenzaré publicando los textos por orden cronológico.

Gracias por acompañarme en este viaje a lo desconocido.