martes, 30 de enero de 2018

La eXPoSiCióN.



Sentada en el banco de la sala de exposiciones, contemplo absorta las fotografías que cuelgan de las paredes.

Ajena a lo que acontece a mí alrededor, me mantengo abstraída en contemplar los detalles.Y me transporto al interior de cada uno de los paisajes que se ven representados. Soy capaz de volar entre los pájaros o de mirar a través de la niebla espesa que refleja la vida cotidiana de sus habitantes, ya sean humanos o animales.

El placer de contemplar una obra de arte es difícil de explicar. Tan solo puedo decir que aquí sentada, mi alma se relaja, mi consciente se olvida de los problemas y el inconsciente vuela alto, alcanzando todas aquellas nubes, playas y paisajes que mi visita es capaz de apreciar.

Una quietud inmensa se apodera de mí mientras voy observando despacio cada una de las fotografías. En todas ellas se repite el mismo ritual, primero la contemplo y después me imagino en su interior, entonces paso a formar parte de la obra. Me veo paseando por una playa desierta, después contemplo el horizonte asomándome a cada una de las ventanas de una torre en ruinas. De repente, me he convertido en una ola, ahora soy un pájaro que surca el cielo. Lo importante es ser y estar en aquellos lugares que nos aportan bienestar.

Desde hace tiempo sobre nuestra televisión cuelga una de estas fotografías, un grupo de ovejas blancas entre las que sobresale la cabeza de una oveja negra. Desde el primer momento en que la vi, me vi reflejada en ella y por más veces que la miro no me canso de verla. Es como ratificar mi personalidad. Siempre es necesario que haya algo u alguien diferente para notar el cambio. Sin esas ovejas negras la vida sería de lo más anodina.

                                                    
La capacidad de extraer lo extraordinario de cualquier acto cotidiano está destinado únicamente a los genios. Eso es lo que le ocurre a Javiér Carrión Muñoz.

Javiér un millón de gracias por este rato de infinito placer.

Vamos a por otros treinta años de amistad.

                                                                       Paula Cruz Gutiérrez.

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